Lo que la generación todavía hace mal
Conocer los modos de fallo vale más que conocer las capacidades. Las capacidades resultan obvias en cualquier demo; los fallos son concretos, constantes y caros si llegan a una página de producto.
Texto y logotipos
Cualquier texto que forme parte del producto —el del packaging, las listas de ingredientes, los números de modelo o las marcas— es donde la generación falla de forma más visible. Produce letras verosímiles que no son palabras, o palabras que no son las tuyas. En cualquier producto con packaging impreso, el texto tiene que venir de la fotografía original y no puedes dejar que la generación lo vuelva a dibujar.
Estructuras finas y repetidas
Costuras, patrones de punto, mallas, grabados, la rosca de un tornillo, los dientes de una cremallera. Los modelos aproximan la repetición en lugar de reproducirla, y el resultado parece suficientemente bueno hasta que un comprador amplía la imagen, que es justo lo que hace en los productos donde esto importa.
Geometría funcional
Bisagras, puertos, mecanismos, cómo se engancha realmente una correa, cuántos agujeros tiene una hebilla. Son los detalles que determinan si el producto sirve para lo que el comprador necesita, y equivocarse en ellos de forma sutil es peor que mostrarlos mal, porque el resultado parece fiable.
El hilo común es que la generación es más débil justo donde se toma la decisión de compra. Son las partes de la imagen con más información y las que un modelo tiene menos motivos para conservar.
Fidelidad del color
Reiluminar desplaza el color. Una prenda descrita como "verde salvia" que se renderiza un paso más cerca del gris es un problema de devoluciones, no de diseño. Cuando el color es un criterio de compra, compara el resultado generado con el producto físico o con una referencia con gestión de color, no con el archivo de origen.
Escala
Un producto dentro de una escena generada no tiene tamaño propio. Los modelos producen con total normalidad una botella del tamaño de una lámpara o un cojín del tamaño de una cama. Cuando la escala importa, incluye un objeto de referencia conocido o indica las dimensiones en la ficha, y no confíes en que la imagen lo comunique.
Cómo organizarte para evitarlo
- Fotografía el producto una vez, bien hecho. Esa es la referencia real para todo lo que venga después.
- Deja que la generación cambie la luz, el fondo y el contexto, nunca el detalle de la superficie del producto.
- Envía las categorías con mucho packaging impreso o texturas finas solo a edición correctiva.
- Mantén una lista de "nunca generar". Algunas categorías no compensan el coste de revisión.